2- Nos mandábamos con escolta
3- Nos tomábamos un taxi
Nos arriesgamos a la escolta y, por suerte, nos salió bien (al pibe le dimos 10 pesos y, por su expresión, parecía que estaba recibiendo el aguinaldo).En la aduana de Argentina nos encontramos con un cana de frontera bastante peculiar (el típico metido en rol de aca no se jode y mando yo) y un administrativo que resulto ser un talento aún no descubierto (su versión de "Vuelve" de Ricky, inolvidable). La frontera boliviana no presentó mayores dificultades pero Yacuiba definitivamente no presentaba las características básicas (a plena vista) para quedarse (sin contar que éramos los únicos mochileros a la vista), con lo cual pedíamos a gritos un micro a Santa Cruz.


No hay comentarios:
Publicar un comentario