domingo, 10 de enero de 2010

Odisea parte II. De Pocitos a Yacuiba

En el horizonte una especie de barrio muy pero muy pero muy humilde sumado a las advertencias ya mencionadas nos puso en la complicada situación de decidir si para llegar a la aduana de Argentina (a 5 cuadras):
1- Nos mandábamos solos
2- Nos mandábamos con escolta
3- Nos tomábamos un taxi
Nos arriesgamos a la escolta y, por suerte, nos salió bien (al pibe le dimos 10 pesos y, por su expresión, parecía que estaba recibiendo el aguinaldo).
En la aduana de Argentina nos encontramos con un cana de frontera bastante peculiar (el típico metido en rol de aca no se jode y mando yo) y un administrativo que resulto ser un talento aún no descubierto (su versión de "Vuelve" de Ricky, inolvidable). La frontera boliviana no presentó mayores dificultades pero Yacuiba definitivamente no presentaba las características básicas (a plena vista) para quedarse (sin contar que éramos los únicos mochileros a la vista), con lo cual pedíamos a gritos un micro a Santa Cruz.

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