Ese día me salteé el desayuno y seguí durmiendo. Fue un día tranquilo de siesta, lectura, helados de coco y un baño recomponedor y refrescante en la ducha del barco (tuvimos suerte que nuestros baños se mantuvieron mas o menos limpios).
Por la noche cené sopa de arroz con un poco de pollo y, como no me bastó, me compré un "Juanes" (arroz con pollo y aceituna en una hoja enorme). Después de comer pasaron una peli koreana que se llamaba la ola o similar (una onda the host, bastante cómica) y luego directo al sobre.
Un día sin pena ni gloria, un día de lluvia.
lunes, 22 de febrero de 2010
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