Con mucho sueño me levanté de mi camita para alistarme. Desayunamos, no cargamo las mochilas, nos sacamos la foo de despedida y partimo hacia Iquitos.
Al llegar al pueto no dividimos: Pedro, Yago y Guille se fueron al barquito para Yurimaguas y Martin y yo no fuimo a la agencia (él se iba al aeropuerto, yo a pelearme con Ulises).
La discusión fue larga, amenacé con ir a Indecopi, me dijeron que quedaba a mi conciencia y, finalmente, acordaron pagarme la etadía en un hostel de confianza los siguientes 2 días. Creo que podría haber sacado más`pero ya estaba agotada.
Me llevaron al hostel "La casa de Samantha" donde tenía cuarto para mi sola con cama de 2 plazas (igual no era ningún lujo), otra cosa buena era que tenía cocina, con lo cual podía seguir amortizando...
Esa noche dormí como un tronco y volví a ser un ser humano.
martes, 2 de febrero de 2010
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